EL MINISTERIO DE SALUD DE LA NACION REITERA LAS RECOMENDACIONES PREVENTIVAS CONTRA LA FIEBRE AMARILLA

• Evite tener recipientes que contengan agua estancada, tanto dentro como fuera de su casa.

• Remueva el agua de canaletas y recodos, y renueve la de floreros, peceras y bebederos de animales al menos cada tres días.

• Deseche todos los objetos inservibles que estén al aire libre y en los que se pueda acumular agua de lluvia: como latas, botellas, neumáticos, juguetes, etc.

• Mantenga boca abajo los recipientes que no estén en uso: baldes, frascos, tachos, tinajas, cacharros y macetas, entre otros.

• Tape los recipientes utilizados para almacenar agua (tanques, barriles o toneles).

• Para protegerse de la picadura de mosquitos utilice espirales, pastillas o líquidos fumigantes.

• Aplíquese repelentes en aerosol, crema o líquidos en las partes del cuerpo expuestas.

• Coloque mosquiteros o telas metálicas en las aberturas de las viviendas.

Se recomienda la vacunación a las poblaciones que viven en la zona de riesgo, que se encuentran principalmente en los límites fronterizos con Paraguay y Brasil. También, deben vacunarse los viajeros que, por actividades laborales o recreativas, transiten dentro de estas áreas. La vacunación es necesaria a partir del año de edad y hasta los 60 años, y opcional para el grupo de 9 a 12 meses y mayores de 60 años, de acuerdo con la situación de riesgo de exposición y con la expresa indicación de un médico de cabecera. Es gratuita y quienes la necesiten deben concurrir con DNI, Pasaporte o Cédula de Identidad. Se recomienda la conservación del certificado oficial que se entrega. La vacuna es efectiva por 10 años y no es necesario revacunarse antes de este período.


FIEBRE AMARILLA


Su nombre hace mención a un signo que la define: la ictericia. Es una enfermedad vírica aguda, de duración breve y gravedad variable.

Es una enfermedad viral transmisible, prevenible y curable.

Es una zoonosis que también afecta al hombre. Necesita de un vector que, según sea zona rural o urbana, son el mosquito Haemagogus spegazzinii o el Aedes Aegypti.

El Agente Etiológico es un flavivirus, de la familia Togavirus.

Contagio

El hombre contrae la infección como consecuencia de la picadura del mosquito infectado. Los virus son inyectados a nivel del tejido celular subcutáneo y, luego de reproducirse localmente, se disemina por todo el organismo al alcanzar el sistema circulatorio.

Su incidencia mundial es de aproximadamente 1000 personas por año notificadas oficialmente (se cree que la verdadera podría ser de 200 veces mayor), de las cuales el 15 al 20% fallece.

Cuadro clínico / Síntomas

Posee un período de incubación de tres a seis días, tras el cual comienza el periodo de infección caracterizado por escalofríos y fiebre elevada; dolores musculares, de cabeza y lumbares intensos, la cara adquiere una coloración roja por aumento del flujo sanguíneo molestias en los ojos y rechazo a la luz.

Este es el periodo en el cual los virus se diseminan por la sangre (viremia), el cual dura entre tres y cinco días. Posteriormente se produce una remisión transitoria del cuadro que dura alrededor de 24 a 48 horas. Finalmente sobreviene el periodo de intoxicación, en el que hay un incremento de los síntomas anteriores: la piel y las mucosas se pigmentan de un color amarillento (ictericia), eliminación de sangre por la boca y con las heces, vómitos de color negro, en las mujeres hay pérdidas de sangre no relacionadas con el periodo menstrual. Posteriormente estas personas se deshidratan; su presión arterial disminuye notablemente, hay aumento de la frecuencia cardíaca y entran en shock y/o coma. La mortalidad de la fiebre amarilla es elevada, sobre todo en las personas que evolucionan con ictericia . El fatal desenlace sobreviene entre el séptimo y décimo día de comenzada la infección.

Prevención

La medida de prevención más efectiva y reconocida es la Vacunación contra la Fiebre amarilla, la cual brinda protección por 10 años; se recomienda vacunarse 10 días antes de ingresar a zonas de riesgo.

Protección personal, uso de repelentes, mosquiteros para descansar.

En general las medidas de prevención tendientes a controlar la fiebre amarilla consisten en la erradicación de los mosquitos transmisores, mejorar las condiciones sanitarias y vacunar a las personas que viven en zonas de riesgo y a aquellas que viajan hacia ellas. Debe tenerse presente que la vacunación no puede ser realizada en niños menores de seis años, embarazadas, personas infectadas con HIV y a las que presentan deficiencias en su sistema inmunológico.

En Resistencia, además de los Hospitales Perrando y del Pediátrico, se puede recibir en los cuatro Centros de Salud de Referencia, ubicados en Fontana, Barranqueras, Villa Río Negro y Villa Libertad.

MUY IMPORTANTE

Se mejora el pronóstico cuando se acude inmediatamente en busca de ayuda.

Es recomendable mantenerse en reposo absoluto, bajo permanente vigilancia del personal de salud.

 

 

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