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Jacobo Garber |
Jacobo
Garber llegó a Villa Angela en 1936 con trece años de edad, al
concurrir a la escuela debía en primer lugar aprender castellano,
aficionado al ajedrez y a la lectura, tomó nota de cosas que le
sucedieron y acontecimientos de Villa Angela y su zona, Don Jacobo
(como lo conocen sus compoblanos) no es simplemente un historiador o
un relator de historias, es un personaje comprometido con su
comunidad y al servicio de su gente, de ahí su idea de que todos los
que tengan interés conozcan a sus pioneros y los esfuerzos de estos
para que su querida Villa Angela se convierta en ciudad.
"Llegamos a Argentina en 1.936 concurrí a la
escuela N.11 Mitre parte de ese año y 1.937,
en el mes agosto de ese año alquilamos la panadería de Serafin Brua
en el Pueblo viejo (Barrio
de Villa Angela) y con mis catorce años trabaje en la cuadra
y el reparto de pan, en 1.938 nos cambiamos a
la calle J. Mármol 89 donde mantuvimos la panadería durante
cincuenta años, aunque yo me retire en 1.947 por un lapso de quince
años, para volver después a trabajar en la misma hasta 1.987, donde
me retire ya jubilado para recopilar anotaciones
que acumule para este libro y notas periodísticas"
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Villa Angela |
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Nostalgias de Villa Angela.
Publicado en “Norte”
el 27 de octubre de 2.004.
La costumbre de concurrir
al bar todos los días en horas de la siesta y a la noche en los
horarios del cine, quizás sea una etapa de la vida que nunca vuelve,
pero es una realidad que merece ser recordada.
En aquellos años, con el
ultimo bocado de las doce y media y una fruta en la mano nos
encontrábamos camino a ese lugar todos los días,
Éramos un grupo de
rivales que no aceptábamos la superioridad de otros en los juegos, o
quizás el niño que llevamos todos adentro nos estimula a sentarnos y
entretenernos del mismo modo que de chicos jugábamos a la rayuela,
la embopa, la escondida o a las bolitas.
En el bar estaban las
mesas de billa, billar, que a estas horas de la siesta ya estaban
casi todas siembre ocupadas, amontonándonos a veces para ver las
habilidades de determinados jugadores rivales en sus destrezas
para lograr la superioridad necesaria.
Otros jugaban al truco,
dominó, pero a esa hora preferíamos el “tutte-chancho” y antes de
las tres todos no retirábamos, era lógico había que ir a trabajar.
Casi siempre
encontrábamos las mesas ocupada y para armar otra había que esperar,
pero dos o tres de los que ya sentados jugaban, estaban dispuesto a
ceder el lugar si le pagábamos un café, por lo que lo llamábamos
los carpinteros. Porque así armaban mesas, y ligaban mediante ese
medio a veces varios cafés gratis. Porque nosotros no queríamos ser
espectadores ni perder tiempo; queríamos jugar.
En el tutti era asombros
como algunos llevaban el control y metían el poroto a los
renunciantes, ganando el café mas de ese modo que con el propio
juego. No se trataba de grandes perdedores, se jugaba por el café,
por lo que a lo sumo se perdía cinco cafés, que no afectaba a
ninguno ni se perdía todos los días. En cambió a la noche era mas
común jugar a la billa, al dominó y escuchar los gritos de los
jugadores que ganaban al truco y el silencio de los que jugaban al
ajedrez. La rivalidad en ese juego hacía que en nuestras casas
consultáramos algunos libros sobre ese juego, pues siempre aparecía
alguno con un celada que cuando le resultaba festejaba ante el
adversario y sus casuales mirones.
También estaba allí don
Juan el pintor mezclando los naipes para el solitario y de acuerdo
con el mozo que rondaba cerca, se pasaba diciendo:¡no toma,¡no
toma.! Y no faltaba el desprevenido curioso que salía preguntando
¿qué toma? Y don Juan aprovechando la circunstancia y el juego de
palabras, tomando la curiosidad como una invitación, apresurado
llamaba al mozo y pedía una caña.
Se jugaba sin reloj al
ajedrez y muchos adversarios se quedaban horas, pensando cuando ya
estaban perdidos y el rival siendo ganador en el tablero por
distintas razones se retiraba, abandonando una partida ganada.

Jacobo Garber (a la
derecha) jugando al ajedrez en el bar Arai, su
contrincante Ricardo "Pochi" Spuler
(aprox. 1965) |
Casi siempre se
amontonaban los curiosos que aprobaban o desaprobaban algunas
jugadas, inclusive a veces armaban en otra mesa en un tablero esa
posición y discutían entre ellos, otras veces al día siguiente
volvían al tema diciendo: que si movía tal o cual pieza ganaba la
partida.
Entre esos curiosos había
un lavacopas del bar, que apenas dejaba los vasos y copas lavadas
venía corriendo a mirar nuestras partidas. Mas de una vez ante
determinada jugadas se titaba el pelo de su larga melena como
indicándonos que habíamos cometido un grave error.
El compromiso era mayor
de acuerdo a la cantidad de mirones, y mas cuando se arrimaban los
“caranchos”, llamaban así a los compradores de algodón, que cuando
concurrían al bar, su juego consistía en bajar al día siguiente el
algodón a un precio beneficioso para ellos solamente.
Pero en especial
encontrábamos entre los jugadores el entusiasmo del lavacopas que
daba la impresión de vivir nuestra partidas, por sus gestos y ese
entusiasmo tan particular de lavar con rapidez y volver de nuevo a
mirar.
Un noche estábamos como
de costumbre y mi rival entrego la dama que tuve que tomar con la
torre, y dando un salto con el caballo, dijo solamente: “esto es el
Filidor”. Quedé sorprendido por el ingenio de la jugada, celada que
repetí en distintas oportunidades, pero mas sorprendidos quedamos
cuando nuestro asiduo asistente de todos los días y todas las
noches, viéndonos levantados ya para retirarnos preguntó ¿quién
ganó?
Mientras caminábamos
nuestras calles de tierra, espantando los mosquitos, que anunciaban
la lluvia, comentábamos nuestra inocencia por habernos dado cuenta
después de mucho tiempo que nuestro asiduo asistente no sabía jugar
al ajedrez. |
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Breve
crónica de Villa Ángela y otros datos.
Los orígenes de
nuestro pueblo comienzan al faltar los quebrachos en la
provincia de Santa Fe, sin trabajo en esas poblaciones se
trasladaban esa gente a este lugar buscando mejor” calidad de
vida” pese a lo inhóspito del lugar por la abundancia de
insectos, fieras salvajes, reptiles venenosos, aguas salobres y
donde todo quedaba por hacer. Uno de los principales motivos
era la demanda del tanino, producto utilizado en las curtiembres
para acelerar el proceso en la elaboración del cuero, tanto para uso
humano como zapatería y ropas, pero mucho mas en elementos como
monturas, pecheras, arneses de todo tipo necesario en el manejo
caballar, mular, en uso de los trabajos de los campos en la
agricultura, obrajes, o bien en las necesidades de los ejércitos
para su equipamiento de guerra y de paz.
Traslados.
Terminados los montes
rentables en Santa Fe, esas empresas se trasladaron primero a La
Sabana, donde se formó un pueblo importante en esa época (que hoy
no existe) pasaron luego a Charaday, Horquilla, Haumonia (en
Samuhú se instaló una fabrica de tanino,) se siguió a E.Urien y
por ultimo al Km. 95 lo que después se llamó Villa Angela, en
homenaje a Angela Joostens, esposa de don Julio Ulises Martín,
(aunque hay atribuciones del mismo nombre con otros orígenes y
leyendas) las vías del ferrocarril llegaron en 1914 y desde este
lugar se consiguió él abastecimiento de madera para las fabricas de
tanino, que se traían desde los campos de Zuberbuller, Campo Ugarte,
Ñandubay, La Avanzada, Las Avispas y otros lugares, cargando trenes
completos de quebrachos durante varios años, extendía las guías de
la madera don Vicente Juárez Villanueva desde La Sabana, y años
después se hicieron distintas líneas de decauvilles, uno hasta “Los
Gansos” atendido por Alberto Prax y la prolongación hasta “Las
Avispas” cuyos carguíos atendía don Román Moreschi, otro hasta los
campos de Antonio y Serafín Belotti al oeste, que adquirieron en
1919 conocido como “Las Golondrinas” donde formaron su obraje y
criaron haciendas, otro hacia el norte llegando al 42, hoy Almirante
Brown donde la empresa tenía una playa de carguío con tres guinches,
llegando años después hasta colonia Lavalle, los principales
contratistas eran Antonio Tiscornia, Enrique Parera, Frank
Livingston, Piedad Cuello y otros, el primer aserradero lo instaló
don Andrés Mathurin, los siguieron don José Di Campli y Luis
Bazzolo y con fabrica de carros y rodados menores, Antonio y
Basilio Kolonisky, Manuel Galvez, Guillermo Luque, José Van Llierde
y Pedro Riera con herrería. Federico Samuel Krentz, con reparación
de relojes, hojalatería y armería, desde 1.922. Pedro Cividini y
Varios Piccini con ladrillera, Luis Honorat y Don Mario Rizzotti,
con talleres mecánicos, don (Justino o Agustín) Piersanti y su
hermano Nicolás con dos carpinterías.
Mejores posibilidades.
El otro motivo era debido
a que en otras provincias se empezaron a alambrar los campos, y los
criadores de haciendas a campos abiertos, sin propiedades se vieron
obligados a buscar nuevos lugares y el Chaco ofrecía las mejores
posibilidades en sus campos fiscales aun sin mensurar, de ahí los
traslados de don Matías Piedrabuena que trajo las primeras haciendas
para “La Suiza” don Marcelo Perrault, ingeniero en vías y obras
casado con Juana Eugenia Lenain procedentes de Francia a trabajar
en esa estancia en 1.918.
Pobladores.
Mario Pellerano, (que
instaló la primer panadería) Rellí Ponce de León, Juan Zapata, don
German Bittel (con alfalfas y frutales en su quinta) Antenor
Peralta, Justo Juárez,(que sembró las primeras veinte hectáreas de
alfalfa en la zona) José Cardozo, Juan Hurt, Unfredo Davis, Martín
Farley, Cayetano y Teodoro Defago, la familia de don Constantino
Montes que vinieron desde Salavina (Sgo del Estero) en 1.907. y al
llegar a Tostado preguntaban ¿en que lugar del Chaco les convenía
instalarse? Les dijeron E, Urien o Pueblo Días, Villa Angela ni
siquiera figuraba. María Pache, Isidoro Pegouriel, Guillermo
Spark, (con fabrica de quesos en Ñandubay) con mas de diez familias
trabajando allí, Juan Maliniak, con fabrica de embutidos y un
señor Pascual Tarduchi fabricando chacinados en el Pastoril. los
primeros comerciantes fueron don Ludovico Jelinek, Julio Maqueira,
Claudio Longui, Benigno Franco, Arturo Franco, López y Tarico,
Gonzalo Pando, Ricardo Binaghi, Antonio Gorostizu, Manuel Gutiérrez,
Luis Fernández Alvarez, don Marcelo De Philippis farmacéutico,
oficiaba de Juez de paz, atendía él registro civil y recibía la
correspondencia que la gente venía a retirar, así evitaban los
viajes a La Sabana, por entonces población importante, varios
años después se instalaron, Adolfo Zilberfarb, Bernardo y Enrique
Schlaien, Dobeling y Schafer, Pablo Daich, Dámaso Martínez, Alfredo
Riera con panadería sodería y fabrica de hielo, con panaderías
Salomón Rosenfeld, Julio Lorenzo, Tomas Otamendi Serafín Brua, José
Goldfeld, esos negocios se convertían por momentos en fondas, porque
daban de comer, en bares porque permitían a sus concurrentes jugar
al truco y otros entretenimientos.

Inauguración de la estación de ferrocarril de
Villa Angela en 1914. |
Clodomiro Días estaba a
pocos kilómetros y formo un pueblo que lleva su nombre, construyó
una iglesia en 1920, loteó alrededor vendiendo muchos terrenos que
nunca se edificaron, ese lugar era el paso obligado de la gente que
venían desde la provincia de Santa Fe, don Santiago Whurman se
encargaba de vender las haciendas que se procreaban en la zona,
arriándolas hasta Tostado provincia de Santa Fe.
Desde Tostado venían
los abastecedores de las líneas de fortines, que en carretas tiradas
por bueyes hacían llegar las mercaderías que necesitaban para
alimentar esos grupos de avanzada hacia el norte, estos arrancaban
desde Fortín Tostado punta de rieles por entonces, pasaba por
fortín Tacuru, luego Cabeza del Chancho y nueve de julio, para
llegar al Chaco en Cabeza del Tigre (poblado por entonces)
siguiendo a Los Fortines, Fortín Encrucijada, Fortín Progreso y
otros, el que cumplía esas tareas durante varios años era don
Moisés Waisman, que junto a su sobrino don Bernardo Nadelman, y su
cuñado Meilaj Robinsky fueron también los primeros comerciantes en
el Pueblo Viejo, lugar donde se estableció la primera población,
estos abastecedores llevaban la noticia de la bondad de los campos
del Chaco, sus excelentes pasturas y al mismo tiempo alertando sobre
los gauchos alzados, que a veces eran los que dirigían malones,
robos de caballadas, vacunos o gente que llevaban como cautivos,
aunque los antiguos pobladores contaban que la población local
aborigen era mansa y servicial.
Territorio Nacional
del Chaco.
Los señores Martín y
Gruneisen, ya habían adquirido en 1908 del entonces Territorio
Nacional del Chaco muchas leguas de campos que tenían pobladas de
haciendas y resolvieron instalar una fabrica de tanino en 1925 que
denominaron “La Chaqueña” y pasaron a producir el producto
abasteciendo a consumidores del país y exportando hacia distintos
países del mundo, el pueblo se llenó con casas de madera que algunos
de los nuevos pobladores traían en los vagones y armaban con
facilidad en los terrenos que pasaban a ocupar, fijando sus
divisiones con alambre tejido, viéndose los vecinos unos con otros
como si nadie tuviera nada que ocultar.
Las 2.510 hectáreas,
que loteó “La Chaqueña” que se denominó como pueblo nuevo y vendían
los terrenos con muchas facilidades, al mismo tiempo que
consiguieron de las autoridades ferroviarias que la estación no se
hiciera en el pueblo viejo, sino sobre los nuevos terrenos loteados
por ellos, mientras que frenaban en Resistencia la mensura de los
terrenos del pueblo viejo, para que así, los ocupantes no cambien
sus ranchos provisorios por no haber ninguna medición de los lugares
que ocupaban, cosa que consiguió anular don Mario Pellerano recién
en 1927 y hacer que se mensure él pueblo viejo por él ingeniero José
Schapira.
Subdivisión de tierras,
en 1920 “La Chaqueña” hace su primer subdivisión de 5.000. Hectáreas
para agricultura. En 1927 lo hacen también los dueños de Campo
Zuberbuler, Ugarte, ñandubay y otros, además de los campos fiscales
también ocupados para ese fin, los que se poblaron con extranjeros
de distintas nacionalidades.
En 1924 subdivisión de
la Colonia Juan José Passo.
Desmotadores. La primera
era del señor Fornoni, adquirida después por don Toribio Lobato, que
ya tenía otra en La Clotilde.
Periodismo, en 1919
Abelardo Casullo edita el periódico quincenal “La Palanca” años
después “La fibra”
|

Calle 25 de mayo (1940) |
Comisión de fomento.
La
primera fue creada en 1919 a cargo de Casullo, Argüelles y
Pellerano, pasando a ser Municipalidad. En 1923, volviendo a ser
comisión de fomento en 1926 a cargo de don Antonio Belotti, y en
1928 vuelve a convertirse en municipalidad. Se declara ciudad en
1960, y se crea el escudo en 1961.
Tiro Federal. Quedan
pocas ruinas de esa edificación que existió cerca del aero club.
El Correo. Comienza su
labor en 1922 y en 1934 se inaugura la estación radiotelegráfica.
La sala de primeros
auxilios. Comenzó su labor en 1934. Cumpliendo notable labor hasta
la inauguración del hospital en 1940. Existía una Asociación de
beneficencia del mismo.
Aborígenes.
En “El pastoril” cercano
a Villa Angela formaron su población, durante muchos años, su
cacique José Manito (Mañitolec) luchó para conseguir las 1.700.
hectáreas que les había prometido el gobierno nacional en su viaje
a Buenos Aires en 1929, lo que nunca fue cumplido y recién en
1941 lograron un permiso precario para ocupar tan solo 200
hectáreas donde viven en la actualidad, la escuela “Niño Mocobi” del
lugar cumple una labor destacable en la educación de los mismos.
Inmigración.
El núcleo de inmigrantes
esta formado de diversas nacionalidades, Alemanes, Búlgaros,
Checoslovacos, Españoles, Italianos, Húngaros, Judíos, Polacos,
Rusos, Yugoslavos Suizos y Sirio libaneses, (llamados turcos) la
mayoría de los cuales se ocuparon de la actividad agrícola, ganadera
y obrajes y comercio lo cual favorecía una mano de obra cambiante
de los mismos obreros que en determinados meses estaban en los
obrajes, trasladándose a las chacras en tiempos de carpida y de
cosecha, muchos de los cuales quedaban como peones permanentes de
los colonos, destroncando o haciendo otros laboreos, construyendo
sus ranchos en las mismas chacras para así enviar a sus hijos a las
escuelas diseminadas en nuestras colonias, al igual que los colonos
se autoabastecían, criando aves, ordeñado vacas, elaborando pan en
sus hornos de barro, en determinado momento se contabilizo 5.000,
trabajadores en los obrajes,(en ese año 1941 elaboraban pan 22
panaderías) lo cual fue decayendo tras escasear los montes cercanos,
el cierre de la fabrica de tanino en 1983, por la merma en la
demanda de ese producto en la industria del cuero suplantado por el
uso del plástico en muchas manufacturas, al igual que el cierre de
la fabrica de aceite en 1.957, y en los últimos años la cosecha
mecanizada y el quebranto en la siembra del algodón .
Farmacias y 1.921. por
fallecimiento de Marcelo De Philippis se establece el químico
farmacéutico don Victorio Peradotto, preferían la atención del
farmacéutico Claudio Zapico a quien conocían de La Sabana, los
primeros farmacéutico de nuestra zona fueron Lorenzo Waisman, Pedro
Svatets y Moisés Burstein.
Médicos. en 1917 se
radicó un medico de apellido Picinatti, pero el estado sanitario de
la población era bueno, además la gente prefería a Zapico, se fue
por falta de trabajo.
En 1.920 se radicó el
doctor Campora, luego llegaron Pablo y Venancio Hadis, En 1.925.
llego el Dr. Ramon Freyre .Dr. Santos a quien mató Miguel Drasich,
Dr. Vicente Álvarez, Dr. José E. Fender. Lucía y Jaime Braverman.
Dr León Rinsky, David Schoijet, Marcos y Enrique Goldemberg. Carlos
Joskovich. Danilo Pastor, Carlos Pastor, Rodolfo Piat, doctor Goyo.
Dentistas, Moisés Riback,
Faure Gonzales, Ana Bendersky, Ana Bicher, Marcos Azvolinsky,
Policía.
Primer destacamento fue
creado en 1913. En algunas partes figura el comisario José Ortegoso
y ocho hombres, (en otras referencias citan a José Ledesma, que en
1936 estuvo en San Bernardo después trasladado a Cabeza del Tigre.)
con el tiempo surgieron Juan evangelista Carrasco, Juan Sabao uno
de apellidos Quiñónez, Evaristo Solís, el sargento Aranda, mas
conocido como el sargento sapo, y uno de apellido Peitiado que se
tiroteó en varias ocasiones con distintos grupos de malevos con los
que logro hacerse respetar, pero él les molestaba para sus
fechorías, lograron en una tarde que un preso le desate la riendas
del caballo que era su medio de ir y venir de su casa debiendo por
la llovizna caminar por la vías del ferrocarril, donde lo
sorprendieron y acuchillaron.
Escuelas
Escuela N- 11. Mitre.
Estaba con ese número en Colonia Benítez, al no tener alumnos pasó
a Villa Ángela en 1917. Escuela N-82. Pueblo viejo 1921. Primero
en una casa de tablas, varios años después en la casa de la familia
Pellerano, hasta le entrega del edificio actual. Escuela 389.
Barrio Porvenir 1939. En dos casas precarias, una de cada lado de la
calle hasta obtener el edificio actual. Escuela 140. estaba en la
casa de don Guillermo Kaufman, hasta la entrega del nuevo edificio.
Él Matadero Municipal, se
inauguró en 1930 siendo su primer encargado don Luis Leite. Hasta
pasar al muevo edificio y frigorífico modelo
Él primer veterinario don
Mario Héctor Ivancovih.
La Usina Eléctrica, de
la firma Mariscotti & Cía. se inauguró en 1927. Con un sulki y
escalera recorría el empleado Ramírez para hacer las reparaciones y
colocar los medidores, dentro de las casas, (eran Internos) y los
focos del alumbrado de las calles. Se convirtió en”Cooperativa de
luz y fuerza” pasando después como S.E.C,H.E.E.P. de la provincia
del Chaco
La Iglesia Católica, se
empieza a construir en 1927. Siendo su primer cura don Wenceslavo
Espinosa, que a la vez atendía la iglesia del Pueblo Días.
El primer plano aprobado
del ejido municipal fue del año 1928. (Norte 6 de junio.1980)
Aero club. Comenzó sus
actividades en 1946.
La Plaza, se inaugura y
se alumbra en 1930. Estaba alambrada con molinetes en las esquinas,
porque había muchos animales sueltos en el poblado.
Fabrica de aceite.
Instalada en 1930 por Molinos Río de La Plata S.A., comenzó a
producir el aceite en bruto, que se cargaba en vagones tanques que
se trasladaban a Puerto Vilelas donde se refinaban y volvía el
producto en tambores de 200 litros para la venta al publico, (el
peso especifico era igual al de oliva y se prestaba para hacer
mezclas con girasol y otros oleaginosos) su primer gerente era don
Jacobo Kugelman y en 1940 el Chaco era el mayor productor de aceite
del país, razones diversas hicieron que esta industria dejara de
producir en 1.957, perdiéndose otra fuente de trabajo para nuestra
población.
Oficios que no se usan
más. Teníamos cinco sastres, con muchos aprendices, limpiadores de
sombreros, tintoreros, tacheros,
Frutos del país. Cueros
de animales salvajes, plumas, cerda, cera. (Algunos están
prohibidos, otros en extinción, algunas especies ya no hay)
Teléfonos. La compañía
Internacional de teléfonos inauguro su red local en 1930 siendo su
Jefe don Manuel Legarreta que recorría con un sulki llevando una
escalera para hacer las reparaciones o instalar nuevos teléfonos.
Cine Cervantes, y años
después Cine América eran durante años lugares de distracción y
existió anteriormente el Cine “La Delia” de un señor Elías Judkevich.
Cine Chaco al aire libre, creado por Stoliar, esposo de Elena
Svatets, pasó después a Oscar Alonso para publicidad y bailes
llamándose Recreo Chaco. Después surgió él “Cine Plaza” todos
están ahora en el recuerdo.
Transportes de pasajeros.
El primeros que hacía este servicio era el señor Chavarri desde
Charata, los siguió don Antonio Belotti, Villa Angela a San
Bernardo, don Isaac Guiller y Enrique Burd y Marcos Zangier cada
uno con líneas a Charata,
Perforaciones. El
abastecimiento de agua era una de las grandes preocupaciones de las
autoridades, el acta municipal once 14.8.1939. se refiere a la
nota recibida de la Dirección de Minas y Geología de la Nación,
donde dice que el análisis del agua obtenida es igual a la que
tienen en las termas de Presidencia Roque Sáenz Peña, las aguas son
de mala calidad para el consumo y riego y resultan ineptas para
todo uso, llegaron a 800, metros de profundidad.
Banco de la Nación
Argentina, comenzó su actividad en 1928. Trasladándose a su edificio
actual en 1942.
Banco Israelita del
Chaco. En 1.959. Pasó luego a ser Banco Mercantil posteriormente
Banco Patagonia Sudameris. S.A. (cerrados)
Banco de la Provincia del
Chaco, inauguro la sucursal en 1.960, su primer gerente durante
varios años fue él señor Néstor F. Rodríguez,
El Hospital y la actual
comisaría se inauguraron en el mes de mayo 1940.
Otros antiguos pobladores
que cumplieron diversas labores en nuestra Zona fueron don. Froilan
Aláes, Isidro Fernández, Manuel Bonacore, Manuel García Blasco, J,
Rivera Ramón, Fructuoso Leite, Florino Michielin, Vicente Marchesse,
Rafael Morales, Ricardo Binaghi, Tomas Otamendi, Florentino
Reyero, Valentin Pacheco, Martín Ursini y otros-
Gendarmería Nacional. Se
instaló en Villa Angela en 1939. Logrando mayor orden local y el
retiro de los salteadores como, Zamacola, Mate cocido y Tata Miño y
sus seguidores.
La Cámara de Comercio,
empezó sus actividades en 1945.
Panaderías, Las primeras
panaderías fueron de don, Mario Pellerano, Manuel Cáceres. Luis
Molar Toma Otamendi, Julio Lorenzo, Serafín Brua con malacate.
Cooperativas, La primera
cooperativa agrícola se fundo en 1925. En la colonia Juan José Passo.
En este
momento el Programa de
Televisión Actualidad Agropecuaria, Filma datos sobre nuestro
pueblo, nuestra economía agrícola y ganadera y mediante ellos es
conocida nuestra zona en todo él país y él mundo.
Galería de pinturas.
De la señora Lidia Zolinger de Escribanich, (un lujo) hay más
profesionales del arte, también escultores.
Zoológico privado, Don
Carlos Onofre González creo un zoológico de envergadura, reconocida
en la provincia y el país, en las inundaciones de 1981 el
desbordamiento mató todas las especies, viéndose obligado a
abandonar ese emprendimiento.
Museo de
Villa Angela. Fue
creado en 1980, y guarda muchos objetos históricos, relatos,
periódicos, revistas y todo lo concerniente a la historia del
pueblo.
Pavimentación. Comenzó en
1952. Con 93 cuadras.
Escuela municipal de
música. En 1926 estaba a cargo de Domingo Volpini, años después y
hasta 1943 fue atendida por Domingo Rinaldis y recién en 1987,
reanudada con el señor Claudio Leguizamón.
Parque Arece, creado
1977.
Palacio de Tribunales
1977.
Complejo Educativo 1979.
Acueducto. Comienza a
construirse en 1979. Llega él agua en 1982.
Hogar de ancianos. Creado
durante la intendencia del señor Rene Piedrabuena y cumple una
función social de mucha importancia.
Hogar escuela Osvaldo
Poss, Iniciativa del párroco Omar Sánchez, secundado por Alberto
Papp y un núcleo de personas que los apoyan para las obras que
realizan en los terrenos donados por Doña Elba Reyero de Vega.
En muchos de los relatos
el lector encontrará la falta de datos que pueden no haberse
incluido aquí, pero que no hay inconveniente en agregarlos. |
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Villa Angela y sus fogones,
su pasado, presente y futuro
Él viernes 30 de octubre se realizo un homenaje a los ”Tanineros”
con recordaciones de los que están y que hicieron muchos años de
fabrica en distintos lugares de la misma, escuchamos sus anécdotas,
esas vivencias que no vuelven, los tiempos de verdadera explotación
infrahumana, con vales al almacén indicado, y la muerte del que
osara mostrar disconformidad como lo fue él caso Bausa muerto por
orden de la gerencia local por un tal Cerrudo.o bien él caso de
Von Etel, que era ingeniero del laboratorio de la misma fabrica a
quien mató un ex sargento de policía jubilado de apellido Monzón,
que en ese tiempo hacía de sereno en la fabrica, pero a quien
trajeron al hotel Tatra porque su autoridad evitaría que alguien se
atreviera a acercarse a los carros de los colonos alemanes que con
motivo del baile que se realizaba se juntaron para demostrar la
simpatía hacia él régimen triunfal de Hitler en ese momento (sería
por 1938)y en circunstancias que Etel al igual que Monzón ambos con
algunas copas de mas, pero en ambientes distintos, Etel en los
lugares privilegiados, Monzón en él patio, quiso Etel seguir
tratándolo con la altanería alemana de aquellos años (la raza
superior) de lo cual Monzón ya estaba cansado, tolero eso en varias
oportunidades pero después sin decirle nada se acerco le descargo
dos balas 38 matándolo.
Lógicamente fue preso pero la medida que tomó la patronal fue
despedir a todos que tuvieran él apellido Monzón en la larga lista
de obreros de la fabrica. que por supuesto nada tenían que ver con
él suceso
Volviendo a la presentación que hicieron los tanineros, al igual
que la parte musical y los recitados recordatorios de padre e hijo
Alcaraz, fueron muy emotivos lo mismo de las que hicieron
anteriormente los amigos de apoyo al museo con deportistas,
enfermeros, periodistas, agricultores, empleados de correo. antiguos
vecinos.
Quedan en él aire los motivos reales por los que se cerró la fabrica
de tanino, si tenía que ver la explotación infrahumana inicial, o él
desquite sindical posterior, o un mundo donde él tanino dejó de ser
tan necesario para su principal uso que eran las curtiembres o su
suplantación por otros productos derivados del petróleo.
Cuando veo los jóvenes en lo que llaman él “ fogón” me acerco y los
admiro porque veo que se hace algo sin ningunos fines de lucro, a
ninguno preguntan si lleva aritos, si tienen pelo corto o largo si
es de boca o de river, o si es afiliado a determinado partido
político,
Los
miro veo que tenemos una juventud excelente, con ellos podemos
llegar a cualquier parte en él futuro, porque les sobra capacidad,
son simples y sinceros, ¿ pero que estamos en condiciones de
ofrecerles nosotros? estamos sobre él fin del siglo y del segundo
mileño, para lo que comenzara con él tercer milenio que le estamos
ofreciendo.
Ellos constituyen un excelente material, todo él futuro depende de
ellos,pero ¿ que valores les presenta la sociedad? ¿Les dimos
buenas lecciones? Supimos enseñarles que se necesita harina para
hacer pan, que para obtener harina hace falta sembrar primero trigo,
Él
fogón o fogata atrae a los jóvenes sepamos a través de este evento
transmitirles algo positivo y no pretendamos la perfección.
Veo
además que en él colegio E.N. S. 17 Los alumnos armaron sus propias
mesas de ajedrez en los cuales insertaron los tableros, fabricaron
además buena pare de la piezas para poder jugar.
Pienso que todo ello es positivo. pero falta que seamos capaces de
inducirlos en la buena senda, porque en él fogón toman mate cantan,
actúan mostrando sus habilidades, en temas teatrales, música ,cantos
,bailes.
Debemos recordarles lo difícil que era antes poder estudiar, debía
viajarse hacia las grandes ciudades lo cual era un elevado gasto
para la familia, y todo se hacía tan difícil, en ese aspecto que
de cada familia solo uno podía estudiar.
En
un tiempo se hablaba que la jornada de seis horas aumentaría los
puestos de trabajo, pero la tecnificación tiro por la borda esa
idea, debemos preguntarnos;¿ de que nos sirvió llegar a la luna, si
no hay trabajo en la tierra?
Lo
importante es conseguir que ellos piensen, quizás sepan mejor que
nosotros como resolver sus problemas que nosotros debemos reconocer
no supimos planear a su debido tiempo.
Quizás tendrían que dar un pasito atrás como hacen en sus
bailecitos, y volver al pan que hacía la mamá de cada uno en la casa
,menos ruidos en los bailes , mejores horarios, menos modas, mas
sencillez distribuir mejor sus tiempos, en fin dejar que ellos
resuelva,
tirándoles algunos ideas porque capacidad les sobra.
Hay
que enseñarles dialogar, aumentar la solidaridad hacia él
necesitado, que ninguno de pronto se considere un superhombre, o
hablando en criollo” el mas vivo” porque esa es la fuente de muchos
fracasos en todos los ordenes, inclusive entre los dictadores que de
pronto creen que pueden disponer de la vida de las demás personas.
Enseñarles a recuperar los avalores perdidos, las costumbres
sencillas, él trato simple y directo, porque solo así mejoraremos
nuestra calidad de vida como seres racionales. |
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Los bromistas.
Como todo pueblo también
este tiene sus bromistas de humor, a veces podríamos llamarlo buen
humor, otras veces aclamado humor negro, pero muchos otros caen en
la grosería que ni siquiera se puede relatar y hacen daño al
prójimo a veces irreparable.
En el boliche que esta a
ala salida de Villa Angela hacia La Manuela, donde esta radicada la
familia de don Gregorio Speciale, hijo de don Cipione que es uno de
los primeros pobladores de nuestra tierra, allí en ese boliche la
gente espera hasta encontrar con quien viajar hasta su lugares de
trabajo, o donde viven y carecen de medios de movilidad, quedando a
la espera de lo que llaman la proporción, mientras tanto se van
haciendo distintos comentarios sobre temas de toda índole y en
determinado momento José le pregunta a Andrés, si no sabe quien
quiere vender una chata, y Andrés que es el dependiente de ese
negocio, ni lerdo ni perezoso le dice: que le han dicho que en el
hospital tienen en venta una y que es muy linda, muy barata, el
humilde hombre pide permiso para dejar su cosas, aplaza su viaje y
se encamina al hospital, donde pide hablar con el director quien en
su momento se sorprende porque pensaba que le hablaría de algún
familiar enfermo, pero el hombre le pregunta si es cierto que
quieren vender una chata y en la seriedad que corresponde al
director, éste le aclara que allí nada se puede vender y cuando hay
un vehículo en desuso es el ministerio del cual depende el hospital
quien lo vende, por lo que ni siquiera le puede dar informe alguno.
Decepcionado el hombre vuelve al negocio y le dice a Andrés que
quien le dijo que vendían una chata en el hospital le mintió, por
las dudas ¿no te dijeron que marca era, de que modelo, de que año o
cualquier otro dato? A lo que Andrés le responde: que él se refería
a las chatas que lo ponen a los enfermos para hacer sus necesidades
cuando no pueden caminar para ir al baño. Enojos de por medio, risas
por mucho tiempo, lo real es que a ambas cosas las llaman “chatas” y
le gente de la zona cuando ve a José en vez de decirle :buen día, le
preguntan ¿no querés compra una chata?
Hasta que salga el sol.
Don Juan Zapata era
hombre de hacer bromas, y cuando algunas de ellas no le salían bien
como él quisiera, sabía aplicar la picardía criolla, con lo cual
casi siempre salía del mal paso. Un día contrató uno músicos para un
cumpleaños, éstos debían conseguir un carro para llegar hasta el
campo de don Juan, que arrendaba de los Zuberbuller que quedaba a
seis leguas de Villa Angela, no debían preocuparse por comida, ni
bebida, esto lo suministraba don Juan, por lo que arreglaron el
precio y quedaron de acuerdo, pero lo músicos a fin de asegurarse
del cumplimiento de su trabajo, solicitaron firmar un convenio donde
se establecen todas las condiciones y la hora que podían retirarse
de su tarea, recurrieron al secretario del juez para que les
confeccionara un papel con todos los detalles y cuando llegaron al
punto de poner final a la fiesta, no faltaba quien quiera poner
“hasta que las velas no ardan, pero don Juan les aclaró que él esta
modernizado y tiene lámparas “petromax” motivo por el cual pusieron
“cuando salga el sol” la fiesta resultó muy amena, nada faltó, los
músicos se esmeraron y brindaron lo mejor de su repertorio y cuando
ya amanecía, pidieron que les enceraran los caballos para atarlos en
el carro y marcharse, pero don Juan les demostró que no estaba
cumplido lo convenido, motivo por el cual pidió a una de sus hijas
que trajeran la copia del convenio y se fijaran en la parte donde
finaliza la tarea de los músicos y cuando la muchacha leyó “cuando
salga el sol” Juan les exigió que siguieran su labor, pues el día
estaba nublado y no se veía la luz del sol, por lo tanto debieron
continuar medio día mas.
Que la inocencia le
valga.
Otro bromista de Villa
Angela era don Carlos Piedrabuena casado con doña Lola Cabra eran
los dueños del hotel tan conocido en nuestra zona y que llevaba el
nombre de Hotel Cabra, donde además de hacerle interminables bromas
a los viajeros, se sentaba a veces en el zaguán y cuando veía venir
a alguien desde el Banco Nación (hoy nuestro museo) ataba un hilo a
un billete de cincuenta pesos, y cuando el ingenuo caminante quería
levantar el billete, tiraba la línea retirando el mismo, quedando
sorprendida la persona y divertidos los empleados de la “Casa
Amarilla” y de la verdulería Musa que siempre estaban atentos a
estos hechos.
Cuando llovía y había que
cruzar de la vereda del hotel hacia la Casa Amarilla de don Enrique
Schlaien, buscaba una costanera de forma irregular clavándole en uno
de los costados un moneda de un peso y cuando la persona que cruzaba
intentaba tomar la misma perdía el equilibrio cayendo al agua y
provocando la risa de todos los espectadores que había en ese
momento.
Un día llaman por
teléfono a la panadería, pidiendo que de inmediato llevemos un bolsa
de galleta para don Sellares, no estaban en ese momento ni el sulky
ni la jardinera de reparto por lo que cargué la bolsa de galleta en
el asiento de la bicicleta, esquive algunos charcos, huellas ondas
pues dos días antes había llovido y aprovechaba las pocas veredas
que había para llegar lo mas rápidamente posible, al llegar encontré
también repartidos de otras panaderías, a soderos, verduleros y a
todos nos estañaba que no esté don Sellares en la “Casa Amarilla”
donde siempre le traíamos la galleta y que era una persona de
extrema seriedad y comentábamos entre los que estábamos allí si no
le habría sucedido alguna cosa, pero de pronto en la vereda del
hotel que estaba enfrente aparece don Carlos riéndose a carcajadas y
como era el 28 de diciembre nos dijo”Que la inocencia les valga”
recién entonces leí en Mateo II.-15 que Herodes sintiéndose burlado
por los reyes magos ordenó matar a todos los niños judíos menores de
dos años para abajo en Belén, pero ya la familia sagrada según
mateo II.-14 y 15, se trasladaron a Egipto donde vivieron hasta la
muerte de Herodes y en Mateo II –18 dice: una vos fue oída en Rama,
llantos y lamentos grandes, es Raquel que llora a sus hijos y no
quiere consolarse porque ya no existen. Desconozco el motivo de la
aplicación del tema hacia el acostumbramiento de convertirlo en
bromas, pero en aquellos años de las calles de barro de Villa
Angela, se usó y se abusó en gran manera de esa costumbre con la
única finalidad de decirle al ingenuo receptor “Que la inocencia le
valga”
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Las
Pascuas Judías y Cristianas.
Publicado en “primera línea” el 3 de abril de
2.004
Mucha gente ignora la existencia de las dos pascuas, y en
incontables oportunidades me preguntan ¿Ustedes los judíos que
conmemoran?
Debo
entonces explicar que es precisamente lo que festejo Jesús con sus
discípulos y los primeros cristianos prosiguieron con es costumbre
hasta el siglo cuarto.
La
pascua judía ocupa buena parte del libro Éxodo segundo del
Pentateuco, describiendo la estadía de 430 años de los hebreos en
Egipto, de los cuales 210 fueron de esclavitud y su liberación bajo
el liderazgo de Moisés, con la cantidad de milagros ocurridos hasta
la conquista de la tierra prometida por Dios a los patriarcas
Abraham, Isaac y Jacob, y que buena parte de las mismas deben hoy
ceder a los palestinos, además de lo que los ingleses durante su
mandato nos sacaron creando Jordania.
Los
hechos de la pascua judía ocurrieron 1312 años antes de la era
cristiana, y aquí caemos en la otra parte de la historia y son
muchos los judíos que no saben nada de la vida, milagros y el
judaísmo de Jesús de Nazaret. (Joschua Anetzri) en hebreo .
Las
fechas entre las dos pascuas caen en días diferentes ya que el
cristianismo se rige por el calendario solar, y el judaísmo sigue
como en los tiempos de Jesús por el lunar. (Por ejemplo este año
2.006 la de los cristianos cae el 13 y 14 de abril, jueves y
viernes santo, mientras la de los judíos comienza la víspera el 12
de abril y dura hasta el 20 del mismo mes inclusive que es el
ultimo día de la pascua.) (corregido ) Entre los mismos cristianos
hay diferencias en las fechas de distintas celebraciones, por
ejemplo los ortodoxos que se rigen por el calendario juliano y
celebran Navidad el 7 de enero y la pascua una semana y a veces
cinco semanas después.
Debe
quedar en claro que en todas las descripciones del nuevo testamento
indican tal como lo dice San Mateo XXVI:-16-al-20 y bendijo los
azimos, y lo repite San Marcos XIV.-12. Y Lucas XXII:-7. que la cena
de Jesús y sus discípulos era precisamente el “Seder” que los judíos
aún hoy seguimos celebrando en la noche pascual de acuerdo a un
orden y símbolos donde se recuerda y se narra la “Hagada” los
sufrimientos de la esclavitud egipcia y la liberación y la
conducción de Moisés a través del desierto hasta llegar a la tierra
prometida.
Justamente en la pascua ocurre la entrada triunfal de Jesús a
Jerusalén, y el posterior cambio en tan solo una semana donde se
produce el juicio a Jesús y la crucifixión realizada de acuerdo a
las costumbres romanas de aquellos tiempos.
En
la ocupación ejercida por Roma, Herodes llamado el “tetrarca“ y
odiado por el pueblo judío ya que era impuesto como el mandatario
con relativos poderes siempre supervisados por los romanos cuya
autoridad máxima del momento era Pilatos.
Israel estaba ocupada y controlada por Roma, si bien Herodes
aparecía como una autoridad representativa, era fácil darse cuenta
que favorecía mas a los romanos que al pueblo de Israel, su
principal tarea junto a los sacerdotes consistía en recaudar la
mayor cantidad de impuestos exigidos por los ocupantes, y surgían
profetas anunciado la liberación del yugo romano, y el Mesías era
esperado todos los días, y aproximándose la pascua tenían fe de que
ocurrieran los mismos milagros que a la salida de Egipto, el
revoltoso Baar-Abba fue apresado según San Juan XVIII.-40 donde lo
describe como un ladrón, en cambio San Mateo en XV- 6 al 15. lo
relata como un rebelde y luchador contra los romanos, no es los
mismo mostrar un ladrón, porque preferir un maligno a Jesús crea
odios y este fue descubierto en preparativos guerreros de
insurrección, y en eso les aparece Jesús quien promete el reino de
los cielos, cura enfermos, y poseídos y anuncia una liberación ya
repetida en la Biblia llamada (Olam Aba) o sea mundo venidero. e
inclusive pelea con los cambistas, detalle desagradable para los
sacerdotes del templo, pero mas mal visto por los controladores
romanos, que del negocio de los cambistas obtenías buenas
ganancias y peor aún cuando sus seguidores y el pueblo ven en el al
Mesías salvador de Israel, que anuncia la liberación pacifica
(modelo que siglos después copió Gandhi en su lucha contra los
Ingleses obteniendo la independencia de la India) esa forma de
luchar, eso significaba una segura desobediencia de las
disposiciones de Roma, cosa que siempre trataban de parar antes que
prosperase.
Pilatos aparece en la escena, Azota a Jesús (San Juan 19-1) exige a
los sacerdotes que lo juzguen, (esa misma noche) pero en determinado
momento demuestra con toda claridad que estaba en manos de él
liberarlo, tal como dice en San Juan 19-10 “Entonces le dice Pilatos
¿a mi no me contestas?¿No sabes que tengo potestad para
crucificarte, y que tengo potestad para soltarte?
Grandes escritores de esa época como Flavio Josefo, o estudiosos
como Filón de Alejandría sostienen que Pilatos era cruel y
sanguinario lleno de mezquindad y avaricia, y menosprecio por los
sentimientos ajenos.
Además el lavado de manos no era rito romano, sino judaico, pero era
mas bien para cuando se encontraba un cadáver sin que se encuentra
al asesino. Si de verdad Pilatos hubiese querido salvar a Jesús
nadie se hubiera atrevido a tocarlo, pero convenía mas en ese
momento a los intereses de Roma eliminar cualquier caudillo en su
arranque para demostrar su autoridad,
Y
todo cuanto se escribió de distinta forma sobre el tema solo sirvió
para fomentar odios que solo se disiparon muchos siglos después con
el Concilio Vaticano II y Nostra Aetate, con el acercamiento al
dialogo entre todas las religiones
La
forma de dar muestra entre los judíos era la lapidación, tal como
sucedió con San Esteban, quien no fue condenado sino que una turba
lo mató (Hechos capitulo.7 -57-58-59-60) y puesto de rodillas clamó:
”Señor no les imputes este pecado”
Cuentan los historiadores que en 60 años el sanedrín dictó solo una
condena a muerte y el sabio Hillel manifestó que si él hubiera
estado presente impedía esa ejecución. Estaban además las ciudades
llamadas de refugió donde cuando el culpable lograba llegar quedaba
a salvo.
Otro
ejemplo es cuando traen a Jesús una mujer que cometió adulterio y
quieren lapidarla (San Juan 8-3 al ,10.)y Jesús les dice; :El que de
vosotros este sin pecado, arroje la primera piedra contra ella,
cuenta que nadie quedó en el lugar.
Los
judíos usaban la lapidación, los griegos hacían tomar veneno a sus
condenados, (caso Sócrates)y la crucifixión era propia de los
romanos que la practicaban todos los días y todas las veces que
ellos consideraban necesario para sus formas de represión y
demostración de poder.
El
miedo de nombrarlos como culpables de algo era tal que en el año 94
e,a, cuando San Juan exilado en la isla de Patmos escribe El
Apocalipsis y quiere referirse a los romanos, dice : la prostituta
de Babilonia
El
control de roma era tan estricto que el sabio también judío y
fariseo José de Arimatea, admirador de los milagros de Jesús cuando
resuelve retirar el cuerpo de Jesús de la cruz (San Juan 19-38) dado
a que el sábado se aproximaba y no se podía tocar cadáveres ese día
debe apurarse para conseguir el consentimiento de Pilatos a fin de
sepultarlo en su propiedad privada.
Judíos eran los que lo siguieron, los sacerdotes pidieron su
condena, que si Pilatos quería podía dejar sin efecto, pero eran
los soldados romanos los que le colocaron la corona de espinas y
burlándose del judío Jesús le decían: “Tu eres el rey de los
judíos” escupiéndoles ellos y no los judíos y fue también el fariseo
Gamaliel conocido posteriormente por liberar a los apóstoles, quien
se opuso a que el sanedrín los juzgara de noche ya que nunca los
juicios se hacían en horas nocturnas, (véase sobre Gamaliel San
Marcos l5-42-43-44.y los Hechos 5.-34.)
Debemos pensar que todo lo relatado sobre la muerte de Jesús no
podía suceder de otra forma, puesto que debía morir por los pecados
del mundo, tal cual las predicciones del profeta Elías.
Pero
si llama la atención que en ninguno de los evangelios relata la
crueldad de los romanos hacia los recientes cristianos, convertidos
al judaísmo llamados entonces Judíos nazarenos, persecución que duró
325 años hasta que Constantino el grande, viendo perdido su imperio
se convirtió al cristianismo.
Los
nuevos tiempos deberían traer para los hombres de todas las
religiones ánimo de convivencia, fraternidad y respeto al diferente
y proseguir con los diálogos ecuménicos como decía Juan XXIII, No
deformar la verdad, como camino hacia un mundo mejor.
Jacobo Garber |
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La familia de don German Bittel.
Publicado en Norte y
El Diario septiembre 1.997
El 24 de enero de año
1.994 entrevisté a la señora Ofelia Bittel.
Ella nació en los campos
denominados “La Avanzada” cerca del Pueblo Días y llamados así esos
campos por el fortín de línea existente en ese lugar y que lleva
ese nombre.
Su padres llegaron a esos
campos en 1.915 desde Romang (Santa Fe) donde quedó la abuela
paterna quienes habían venido desde Suiza hacia esa población.
La madre era de Esperanza
de la misma provincia, de apellido Van Strate (holandesa) el abuelo
materno era encargado de una estancia cerca de Tostado llamada “La
selva negra” un día en que recorrían el campo de pronto se largo a
llover, intentó entonces llegar al rancho de un peón, ató el caballo
en el alambre y cuando intento cruzar lo mató un rayo,
Eligieron venir al Chaco
enterados de que había mejores posibilidades de progreso y atendían
el obraje y la hacienda en ese campo ya mencionado, donde al igual
que de los obrajes de los vecinos salían cuadrillas de cachapés con
rollizos tanto para la fabrica de tanino “La Chaqueña S.A.” como
para la Forestal Argentina que tenía oficinas en Villa Angela cuyo
gerente era el señor Gea y encargados de playas desde las cuales se
despachaban trenes completos que algunas veces los guinches sacaban
de los cachapés directamente a los vagones de carga.
También se llevaban otras
variedades hacia los aserraderos de la misma fabrica de tanino, que
atendía un señor Mendez Ansola al igual de don José Di Campli que
ocupaba una manzana entera con sus distintas sierras y una
aserrinera y con vías del ferrocarril para que entrasen los vagones
y carguen la madera aserrada.
También se abastecía al
aserradero de Basolo, de Galves y Van Lierde. Todos estos
aserraderos abastecían a la fabrica de carros de Kolonisky
hermanos.
Don Feliciano Bittel,
hermano de don Germán, baqueano en todos los trabajos de campo,
atendía el obraje y las haciendas y don Germán se asoció con el
Santiago Whurman en faenamientos y abastecimiento de carnes y una
carnicería lo que dejó tiempo después para asociarse con el señor
Ludovico Jelinek en compra y venta de haciendas con lo que hicieron
una buena evolución, las dos familias vivían en la misma casa que
aun esta hoy en las esquinas de Alberti y Rivadavia.
En una circunstancia en
que debían pagar a varios acreedores y no pudiendo cobrar lo que
vendieron a tiempo, don Ludovico no tuvo mejor idea que suicidarse
pegándose un balazo en la cabeza y don Germán debió afrontar solo
los compromisos contraídos sacrificando buena parte de sus bienes
personales para salir de la situación contraída por ambos.
Luego de este suceso
resolvió comprar una quinta en las cercanías del pueblo sobre el
camino que sale hacia Charata, y desde allí se trasladaban a la
Avanzada con sus carros, donde tenían siempre el obraje y las
haciendas que atendía el tío Feliciano y todo lo que producían en la
quinta donde se ordeñaban las vacas se hacían quesos, cremas, mas
lo que obtenían de la producción de las gallinas, pavos, guineas,
una enorme huerta y el alfalfar que era un descanso paradisíaco para
los ojos, rendía sus frutos económicos luego de cortar, enfardar,
ocupar para el consumo y llevar para el obraje y vender lo que no se
consumía.
Toda la familia debía
trabajar en todas estas tareas de sol a sol.
Llenó la quinta de
árboles frutales y de adorno lo que además de suplir las necesidades
de consumo rendía alguna renta.
Villa Angela en aquellos
años estaba rodeada de muchos alfalfares que atendían distintas
familias, varias de apellido Peverini, don Juan Hurt, don Emilio
Furrer, Parvanoff, Streboli y otros.
Todos los trabajos de las
chacras, como los repartos de pan, verdulerías, lecheros, soderos se
hacían en carritos tirados por caballos a los que había que
alimentar para que rindieran en sus trabajos.
Ofelia al igual que su
hermana Hilda casada después con el señor Arano, concurrían a al
escuela 82, cuando esta era de tablas, frente a la panadería
Otamendi, donde después construyó la desmotadora Anderson Clayton,
vendiéndola ellos después a la firma Doebbling la escuela se
trasladó a la casa de don Mario Pellerano, a la que venían también
Deolindo y Raul en sus respectivos caballos y el director de la
misma era don Francisco Carlos García, quien además de educación
enseñaba a los alumnos los trabajos de huerta y jardín.
Cuando nació Raúl, don
Germán que económicamente esta bien regaló a la madre un auto Ford
que ella manejaba, por la alegría de haberle brindado un segundo
varón en la familia, era fácil darse cuenta que la situación de la
familia era buena porque la cantidad de autos del pueblo podían
contarse con los dedos de una sola mano, además algunos que
económicamente estaban en condiciones de comprar no querían hacerlo
puesto que los caminos eran de huellas y las picadas se abrían eran
mas adaptables para carros y sulkis.
Un domingo cuando estaban
todos listos para ser llevados por su madre doña Carola al
“matinée” que daban en el Cine Cervantes del pueblo, como lo hacían
todos los domingos, les avisan que don Germán cayo cerca de la casa
en medio del campo, corrieron todos para ver si podían auxiliarlo,
pero lamentablemente estaba muerto.
El tío Feliciano trajo
entonces a don Emilio Furrer para que lo ayudara en las tareas del
obraje y la hacienda.
Cuando falleció don
Germán Raúl contaba solo nueve meses y Chacho seis años, la ilusión
de don Germán era que todos sus hijos estudiaran pero lo logró solo
Chacho ya que por aquellos años era todos mas difícil, tan solo para
hacer el bachillerato había que viajar a Corrientes o Santa Fe.
Quienes conocimos la
quinta de los Bittel aunque sea muy de paso y vemos hoy tan solo un
montículo en el lugar donde cayo don Germán, nos preguntamos ¿Es eso
progreso? ¿O lo era lo que hacían aquellos pioneros? Que convertían
los predios que era un regalo para los ojos y disfrutaban con
alegría lo que sembraban con lagrimas.
Cuando convencieron a la
madre para que dejara la quinta y decidiera venir a vivir en el
pueblo cedieron la quinta al hijo de Feliciano de nombre Oscar, pero
los árboles y el alfalfar perdieron su esplendor, como si extrañaran
a su anteriores dueños.
Según referencia de
antiguos pobladores de la zona don Germán es siempre bien recordado
por su hombría de bien, su actuar con sencillez y siempre dispuesto
a hacer un favor, todo cuanto digo lo confirmo mi tía Rosa Alperin
de Rosenfeld cuando en 1.993 vino de paseo desde Israel a la
argentina, llegó a Villa Angela y quiso viajar a Charata para ver
la estación del ferrocarril donde con sus padres y hermanos
llegaron desde Lapin, La Pampa en 1.923 con herramientas agrícolas
para trabajar en tareas de campo en esta zona y visitamos a una
pionera de la colonización judía en el Chaco doña María Urinovsky,
en el trayecto me cuenta que en 1.928 recién casada con mi tío
Salomón Rosenfeld dejaron la chacra que tenían sus padres cerca de
General Pinedo en Colonia Necochea debido a que la oruga de la hoja
les comió la plantación de algodón dejándoles tan solo los palitos,
tenían una propuesta para asociarse y trabajar en una panadería de
Villa Angela pero los engañaron, Don Germán que casi no conocía a mi
tío y viéndolo afligido quería saber el motivo de su preocupación,
éste le contó su verdad, y cuanto sucedió, don Germán se interesó en
preguntarle cuanto necesitaba para ponerse a trabajar por su propia
cuenta y eran tres mil pesos, que en esos momentos era mucha plata y
don Germán no los disponía, pero le consiguió ese dinero en lo de
don Basilio Kolonisky, uno de los dueños de la fabrica de carros
“Kolonisky hns” firmando el aval por esa suma con lo que iniciaron
la panadería “La Nueva” donde esta actualmente la farmacia “Del
Pueblo”, cumplieron con Kolonisky, pero nunca olvidaron del hombre
mediante el cual pudieron establecerse y trabajar hasta 1.955 año
en que dejaron esa actividad.
Así era el mundo de ayer,
así era don Germán, la solidaridad era prioridad para ayudar al
prójimo, favores que se hacían sin esperar recompensa alguna y con
la sola idea de hacer el bien.
La familia se dedicó
después a la cría de hacienda en los campos de “La Vicuña” con lo
que siguieron muchos años, pero la figura de don Germán sigue
presente y siempre bien recordado aun para los que no lo conocimos
personalmente como mi caso, y es cierto que el hombre nada lleva
consigo al morir. Pero las buenas acciones, la conducta intachable
de don Germán como marido, como padre, como vecino y amigo,
consiguió que a través de los años se lo siga recordando como se
merecía y formarse de ese modo como ejemplo de orgullo para hijos,
nietos y bisnietos y sean estas líneas como homenaje a su memoria. |
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Jacobo Garber junto al carro de reparto de pan.
"El de la foto soy yo
cuando repartía pan y estudiaba música con el viejito Rinaldis
(clarinete año 1.942)" |
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Estampas de trabajo y humor.
Hechos ocurridos en
1.945.
Cuando llegaban las
fiestas de Navidad, año nuevo y de los Reyes magos, aumentaba el
trabajo de las panaderías, porque muchas familias que hacían el pan
en sus casas, debido al mayor trabajo en la familia por esas
fiestas, lo compraban en las panaderías del pueblo, otro factor era
la elaboración de los panes dulces y como todavía en aquellos años
no se usaban colorantes y los colonos dejaban los huevos de sus
gallinas para consumo propio y de sus ocasionales peones de las
carpidas del algodón, debíamos recurrir a don Manuel Zlachevsky para
que con el colectivo de don Enrique Burd nos enviara varios cajones
con huevos, en aquellos tiempos donde Charata era la gran
productora, remitiendo además de pollos y lechones a Resistencia y
Santa Fe, trenes completos de cerdos a los frigoríficos de Buenos
Aires. (éramos productores)
Frente a la amasadora de
nueve bolsas de harina de setenta kilos cuchillo en mano me
encontraba cortando los enormes trozos de masa que atascaban los
brazos de la maquina, luego de pasaba la misma por la sobadora para
cortar con el molde de mano las galletas que se estibaban en latas y
rebollar el pan para ponerlo sobre tendillos en las tablas o bien si
era pan dulce, colocarlos en moldes de lata, todavía no se usaban el
de papel aún, ni se traían para vender pan dulce de otras
provincias.
Hasta 1945 no se
respetaban las leyes laborales en Villa Angela y esa explotación del
obrero panadero no beneficiaba a la parte patronal porque todos lo
usaban para vender los productos mas barato, tal era la competencia
que en cierta oportunidad me dijo mi padre, que era muy ducho en los
números, me llamó para demostrarme que la única ganancia que se
obtuvo en ese ultimo tiempo era tan solo las bolsas vacías de
arpillera que se devolvían a los molinos y se acreditaban las que
eran de buen uso posterior, nos conformábamos porque otros panaderos
decían que trabajaban con perdidas.
Como en todos los
trabajos también lo obreros panaderos tenían sus bromistas y como en
estas fiestas siempre se ocupaba algún changarín o los jovencitos
que los padres mandaban para que aprendieran el oficio, estos
pagaban el derecho de piso engrasando las latas, cebando mate y
salían con la cara pintada con un corcho quemado cuando se dormían
del cansancio y el pobre al salir del trabajo aparecía con bigotes,
patillas largas y nariz oscura, como a veces nadie le decía en la
calle el motivo por el que se le sonreían y si el pobre se lavaba
sin darse cuenta de su retoque ocasional, al día siguiente venía
haciendo alarde de que las chicas mas lindas que vio al salir del
trabajo las conquistaría fácilmente porque le sonreían.
El caso es que el
bromista me pide que le deje llevar las cáscaras de huevos que se
ocupaban todos estos días porque en la “Farmacia del pueblo” que
por entonces eran de los hermanos Eiman le pagaron cinco pesos por
las cáscaras que llevó y le prometieron pagar mas en los días
siguientes, pues estaban por ensayar su aplicación en un linimento
que preparaban.
Tanto el aprendiz como el
changarín pidieron al día siguiente que les permitiera llevar las
cáscaras de huevos lo cual se les concedió.
Preparaban su
mercancía en una caja de cartón y se les recomendó que traten de
hablar con Mario, porque Armando les pagaría menos, ambos querían
obtener el dinero para ir el 6 de enero al baile que hacía don León
Escobar homenajeando a su santo, donde les decía don Escobar: anda a
saludar a tu santito, el motivo era para que deje algunas monedas en
la alcancía que estaba al lado, sobre los motivos de estas
realizaciones describió muy bien Ramón Alcaraz.
A través del tiempo y
la distancia trato de imaginar la cara que puso el primero que se
presentó en la farmacia ofreciendo su caja con las cáscaras de
huevos, quien al volver (ya avivado) no hizo comentarios hasta que
el aprendiz realizo la misma experiencia, pero este ultimo
sintiéndose burlado nos quiso pelear a cada uno por separado, hasta
que logró comprender que en todos los oficios se paga previamente
el derecho de piso.
De las veintidós
panaderías que había en esos tiempos en Villa Angela, algunas con
dos o tres hornos y sus respectivas maquinarias, hoy quedan menos
de diez. Los soderos con reparto a domicilio son ya muy pocos, los
elaboradores de naranjada desaparecieron, todo viene hoy de afuera
en envases plásticos quitando de esa forma mano de obra local .Los
bailes tampoco tienen el color y el sabor de antaño, en vez de
música nos brindan ruidos infernales, ensordecedores que no solo
aturden a los que están allí presentes, sino que mantienen despierta
a la ciudad todo el tiempo que se les dan la ganas, nadie entiende
que quieren lograr con ese nuevo método, todo cambió y cabe la
pregunta: Como seres humanos ¿estamos mejor? Debemos sacar
nuestras propias conclusiones y comparar este mundo de ayer que se
nos escapó y meditar que podemos hacer para mejorar nuestro contorno
y dar los pasos necesarios hacia un mundo mas equitativo y mejor
para todos.. |
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Cuidado con las armas.
Febrero de 1947 marco un cambio del que sin duda ni siquiera me di
cuenta en su momento, dejar la elaboración de pan, el reparto con la
jardinera que se hacía a domicilio y él caballo que obedecía mi vos
de mando, prácticamente ese animal conocía todos mis clientes, y
cuando alguna vez distraído y envuelto en distintos pensamientos,
olvidaba de alguien, ese caballo se encargaba de parar de golpe,
como observándome mi error.
Al
poco tiempo en el boliche del 42, llegó el director que venía de la
provincia de Buenos Aires, dejando la dirección de la escuela con
veintitrés maestros a este lugar tan inhóspito, castigado por
razones políticas, hemos tratado de convivir la poca actividad
social que se podía hacer en ese lugar, comentábamos las noticias de
la radio a batería, o bien sobre algún articulo de los diarios que
siempre llegaban con muchos días de atraso. Particularmente me
enfrascaba en alguna lectura bíblica, pero no por eso dejaba de
observar las cosas de todos los días de ese lugar, su gente, su modo
de vivir.
Algunas tardes aparecía el tachero, soldador de latones, pavas,
fuentones, le decían “Él Porteño” con quien hacíamos algunas
partidas de ajedrez.
Mi
socio en cambio era mas terrenal, sacaba cuentas y cuando veía
alguien con plata le ofrecía alguna mercadería y siempre acertaba lo
que a esa persona podía faltar, un perfume, un pañuelo para el
cuello y su forma de tratar y vender me causaba gracia, simplemente,
porque a mi nunca se me hubiera ocurrido.
Por
la mañana mucho antes de que pasara el colectivo de la familia Lesin,
ya veíamos a don Manuel Espinosa en su yegua tordilla camino a la
administración del obraje cumpliendo con su trabajo de boyero y al
rato a medida que con los bueyes arrimaban los rollizos y se
escuchaban los chillidos de los cables en los guinches cuando
desprenden el rollizo y uno que otro sapucay al caer estos en el
vagón.
Don
Casco nos contaba de su capacidad de tirador, tenía una escopeta 28
de dos caños y la gente que ya lo había acompañado algunas veces
contaban que no erraba tiro y aún sin perro lograba traer todas las
presas caídas en esa espesura del monte. Otro cazador del lugar era
Manucho, un muchacho joven, este siempre nos traía algún pedazo de
carne de guazuncho a cambio de cartuchos y nos contaba que esos
bichos (así decía él) siempre pasan a la misma hora en el mismo
lugar del monte, de modo que escondido arriba de algún tupido
algarrobo él los esperaba y según decía él, se daba el gusto de
elegir la presa que tenía mejor estado para ser consumida, una vez
acertado el tiro y la presa asegurada bajaba con rapidez para
degollarla para que se desangre, cargándola sobre la espalda hasta
llegar a casa del herrero don Damián Oviedo, pues allí vivía, para
hacer la faena de cuerear y algunas veces hasta hacer charque ya que
no había las comodidades para conservarla carne.
Hasta entonces nunca había tomado arma alguna y llegado un día de
llovizna y disponiendo de una escopeta nueva calibre 16 salimos a
cazar con el director, por el camino vecinal veíamos los vagones a
medio cargar, mas adelante los ranchos de los catangueros, llamaban
así a la cuadrilla de hombres que cuidaban la vía del decauvil, que
además de ese trabajo limpiaban un espacio de cinco metros entre los
alambrados de ese lote 42. que vigilaba un señor que no se porque
razón tenía un sello que ocupaba media pagina de cuaderno donde
decía; Braulio Sosa - capataz de vía y obra.
Don
Casco no erraba tiro yo corría a traerle las copetonas que caían,
hasta que eran suficiente lo que teníamos en la bolsa y llegó mi
turno de aprendiz, debía ajustar la escopeta al hombro, de lo
contrario patea y hubo casos en los que causo daños en el hombro,
cuando la mira cubre la presa se debe apretar el gatillo y ni bien
vuela una copetona, la cubro con la mira, aprieto el gatillo pero
el tiro no sale, revisamos, él percutor no llegaba bien hacia el
fulminante del cartucho, de modo que había que cambiar la escopeta
en el negocio del Tropezón de donde la habíamos traído.
Seguimos caminando ya como volviendo a nuestras casas, en eso
aparece Ramón, un muchacho que trabajaba en nuestro negocio, no tuve
mejor idea que decirle; manos arriba, levanto las manos, aprieto el
gatillo, pero no salió el tiro, seguimos el camino haciendo chistes
y bromas, mojados ya porque había arreciado la llovizna, solo venía
bien don Casco que tenía unos botines como los que usan en el
ejercito, nuestras alpargatas mojadas y rotas por la cantidad de
cardos rastreros. Con las manos en la cintura, el dedo en gatillo
seguía apretando cada vez que podía, en eso suena el tiro, la carga
me pasó cerca de los talones, di un salto, por suerte no resulte
herido, pero el suceso y la lección que no me dieron es que las
armas las carga el diablo, y que nunca se debe tener una bala o un
cartucho en el caño del arma solamente antes de usarla.
Cada
vez que leo accidentes de esa naturaleza en los diarios, que
lamentablemente los hay muchos, no se si no era la hora de muerte de
Ramón, o si mi ángel de la guarda o el de él, o bien los dos juntos
jugaron para que no saliera el tiro, puesto que no me hubiera
perdonado nunca esa imprudencia y hoy a tantos años después, me
sigo preguntando que factor jugó para que nada malo suceda. |
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La Tusca del
Carancho
Me pregunte muchas veces
¿ porque la tusca? Sin duda Carancho encontró en ella el reflejo de
su barrio taninero, sus humildes pobladores que como Gilú o los
ladrilleros que en la quema dejan algo de ellos mismos en las
llamas y el barro pisado por los caballos, amoldado y estivado que
tomará el nombre de adobe, primero y ladrillos una vez cocidos.. La
tusca es el arbusto rebelde del pobrerío, frente al otro árbol, el
alto pino extranjero, que se muestra altivo ante ella, pero la
tusca no se rinde y se convierte en el duende que sigue al carancho
donde quiera que esté, lo consuela, aconseja, se convierte en el
símbolo de sus ideas, razonamientos, costumbres, como si le dijera:
Carancho, tienes que demostrar que la gente del barrio también
puede traer un titulo, puede tener su propia personalidad y tener
sus sueños de un mundo mejor. En su narración que nos llena de
recuerdos, muchos de los cuales hemos vivido de cerca, cuando
visitamos algunas veces el emporio taninero produciendo, viendo
convertir los rollizos en aserrín, para que luego del proceso de
cocción y evaporación pase a convertirlo en tanino y poner su sello
“La Chaqueña de Villa Ángela Chaco.”En sus bolsas llevándolas a
distintas partes del mundo.
Al retornar a “la
esquina” de su memoria, nos lleva a todos los que conocimos esos
lugares de movimiento de gente en casas de tablas, de carros
cachapes tirados por bueyes, de otros carros y jardineras
enjaezados con caballos, de pitos y humo, de marcar tarjetas, de
verlo a Silva venir humildemente del banco con una bolsita de
lona donde llevaba mucha plata para pagar los jornales de los
obreros, que se apresuraban a su vez pagar en las panaderías y
almacenes y sacar lo necesario para la siguiente quincena. Todos
los relatos están llenos de nuestra Villa, muchos de ellos
descubiertos recién en su tusca, porque la mayoría conocíamos “ la
Terminal” solo a la hora de tomar el colectivo, sin saber de su otro
mundo de confesiones, diálogos, tragos y amores escondidos. Y es
como si de pronto al señor, a ese que fue gerente, ahora en su caída
le leyeran el salmo 8:3. donde dice: cuando veo tus cielos obra de
tus dedos, la luna y las estrellas que Tu formaste, 8: 4- digo: ¿
Que es el hombre, para que tengas de él memoria?. Porque ese
señor ex hombre quedó olvidado, caído y despreciado por su
arrogancia anterior y su desprecio al prójimo, que lo pagó muy caro
cayendo a niveles mas bajos que el mas humilde de los obreros de la
fabrica que el conducía.
El finadito, me recuerda
a Teodoro, quien estando en el bolicho de Fernando Speciale, ve a
don Piedad cuello, un criollo de ley de quien habían dicho que
murió, sin mas tramite con el vaso de ginebra en la mano, se le
acerca le convida un trago y vaciando el vaso previo de decirle: a
su salud, le pregunta: ¿Dígame amigo: usted, no es el finadito?
La traviesa tusca me
lleva a los acontecimientos nacionales, los golpes militares, a las
luchas políticas de pueblo, del encuentro de don Lorenzo Waisman
con Chacho Bittel, adversarios políticos, pero hombres de bien,
sobre los médicos madrugadores atendiendo correctamente al pobrerío
desprotegido en el hospital de nuestro pueblo, entre los que estaban
la gente de José Manito, el viejo cacique del pastoril, la
convivencia del carancho en las casas de los Rosenfeld, de
Azvolinsky o del gato Gonzalez, cuya camisa le quedaba chica no
así la del gordo Rosenfeld con la cual lucía y le sobraba tela, no
había diferencias en ninguna de las familias en la aceptación del
carancho, quien desde muy chico se gano sus simpatías, de ahí su
aclaración sobre los problemas sociales o raciales que el no
sintió y que no las veía bien, precisamente por ser él como es,
porque esas diferencias están en muchos casos aun hoy pendientes
de solucionar en muchas partes del mundo
La tusca se traslada a
Margarita Belén, la sacan del calabozo junto con los muchachos, los
consuela hasta él ultimo momento, no tengan miedo les dice: se muere
una sola vez, si ustedes tienen culpa de algo deberían llevarlos
ante la justicia, permitirles que se defiendan y castigarlos de
acuerdo a la Constitución Nacional y no torturarlos primero,
asesinarlos después para que no cuenten todo lo que les hicieron.
Pero cuidado, la justicia siempre llega, si escapan de la humana,
les llegará la del cielo porque el que mal hace a los demás, va
buscando su propio castigo.
La tusca me trae las
calles de Villa Guillermina, como si nos dijera: cuidado
Villangelenses, miren y piensen, nadie vino aquí para hacer
filantropía, si hay ganancias vienen los capitales, de lo contrario
no nos va quedar ni la intemperie, como dice Landrisna en un cuento.
Hay que crear algo nuevo y volver a la huerta y el gallinero que
nunca faltaron antes en nuestros patios, el horno para hacer el pan
casero y dejar del lado los pañales descartables que antes eran de
las bolsas blancas en las que venía la harina que se lavaban y
duraban hasta que el chico tenía edad escolar, todo cambió porque
los pobres de antes también eran diferentes, mas concientes de su
situación dividían el pan de la pobreza en la mesa familiar
La tusca refleja el
problema de nuestro pueblo, de la nación, de un mundo que todavía no
encontró sistemas sociales adecuados, y estamos como cuando queda
la ballena varada en una playa, que para salvarla sacrifican
millones de merluzas, tienen piedad de la ballena, pero no de las
merluzas.
De pronto la tusca hace
una reunión en el Bar internacional, aparece nenillo Fernández
protestando, pues no lo incluyeron en su libro, El viejo Elías Cachi.
(Que vendía las maquinas Singer) dice que él y no su sobrino
Elías, rezaba en el cementerio de los judíos y surge otro personaje
era carnicero en el pueblo viejo don Salaverri, refregando su bigote
con los dos únicos dedos que le quedan en la mano derecha, y a todas
las preguntas y los pedidos que le hacen, les dice: “Como no, pero
como no se van a la mierda” Ya es de madrugada, Juan Truba y Anita
están allí tras del mostrador, no se puede distinguir si están
cansados dormidos o muertos, la tusca ordena que se termine el
relato. |
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